ASV

El Pié Diabético

  • Aseos quirúrgicos y curaciones (Limpieza especializada en lesiones existentes).
  • Desbridaciones (remover tejidos infectados o sin circulación)
  • Aplicación de apósitos especiales (Colocación, retiro y curación con parches de materiales médicos especializados)
  • Remoción quirúrgica de segmentos corporales no viables (Amputaciones quirúrgicas)

El pie diabético aparece cuando existen niveles inadecuados de glucosa en sangre (azúcar elevada) y otros factores que concurren con frecuencia en personas con diabetes (hipertensión arterial, grasas elevadas en sangre,etc) que provocan un daño en los vasos sanguíneos y nervios que pueden producir complicaciones a mediano y largo plazo. Dos de los riesgos de estos pacientes son la disminución de la sensibilidad y la mala circulación del pie, que pueden derivar en la formación de una úlcera, algunas veces graves, y que es la principal causa de una posible amputación. La mayoría de las heridas son causadas por una disminución de la sensibilidad del pie y surgen en la planta o en las zonas cercanas al hueso, como los nudillos de los dedos. En el caso de que un paciente observe una úlcera, deberá acudir lo antes posible al especialista. No únicamente para curarla, sino para diagnosticarla y diseñar un tratamiento personalizado lo más adecuado a su caso. 

Dr.AbrahamSolis

El Cuidado de los pies en las personas con diabetes

Se debe observar diariamente los pies, buscando cualquier pequeña rozadura, herida o enrojecimiento. Se deben controlar seis lugares en la planta del pie: la punta del dedo gordo, la base de los dedos pequeños, la base de los dedos medios, también el talón y la parte exterior del pie y la planta.

  1. No fume. El tabaco estrecha las arterias y no favorece un adecuado aporte de oxígeno a sus pies. Acuda periódicamente a su médico para asegurar un buen control de su diabetes y otros factores de riesgo cardiovascular (hipertensión, dislipidemia, etc.). Es aconsejable realizar ejercicio diariamente en forma de paseos por terreno llano y a buen ritmo durante, al menos, una hora.
  2. Lavarse los pies con agua tibia todas las noches. Secarlos suavemente, en forma completa, especialmente entre los dedos, con una toalla absorbente y blanda.
  3. Después del baño, aplicar crema a los pies, una a tres veces por semana, para mantener la piel sana.
  4. Aplicar una vez por semana polvos antimicóticos en el zapato.
  5. NUNCA camine descalzo.
  6. Respecto al vestido de los pies, nunca deben utilizarse calcetines sintéticos y con costuras gruesas, ni ligas o fajas que compriman y comprometan la circulación. Lo más adecuado es utilizar calcetines de fibras naturales (algodón, hilo o lana) y de tonos claros para la detección precoz de las heridas.
  7. Respecto al calzado, es necesario utilizar zapatos de piel, cómodos y amplios, donde cada dedo tenga espacio con holgura. También conviene que el pie esté bien sujeto, con calzado que se ate con cordones o velcro. Revisar cada día el interior del calzado con la mano en busca de cualquier cosa que, por pequeña que sea (piedras, etc.), nos pase inadvertida y pueda ocasionarnos una lesión o rozadura.
  8. Cuando estrenemos zapatos, conviene hacer una adaptación lenta utilizándolos no más de una hora seguida los primeros días. Escoger como horario de compra de calzado la última hora de la tarde, ya que es cuando el pie se encuentra más dilatado. En casa, utilizar zapatillas cómodas.
  9. Para el cuidado de las uñas, se deben de utilizar tijeras de punta roma y lima de cartón. Todo ello, con buena luz y sirviéndose de la ayuda de una lupa y espejo, si fuera necesario. Nunca se deben utilizar tijeras de punta afilada, cortaúñas u otros objetos punzantes. Tampoco limas metálicas, callicidas ni piedra pómez. Se deben cortar las uñas en forma recta evitando cortar los lados. En cualquier caso, siempre que no se puedan realizar estos cuidados con la precisión que requieren, debe acudirse al podólogo.
  10. Las callosidades deben ser cortadas y tratadas por personas competentes (podólogos, cirujanos, médicos generales, etc.), cuidadosas de la antisepsia (instrumentos estériles).
  11. Evite todo tipo de heridas, grietas, raspaduras y ampollas en los pies y dedos.
  12. Evitar las fisuras debajo de los dedos, secándose muy bien la piel. No dejar agua jabonosa entre los pliegues de los dedos.
  13. No use NUNCA botellas de agua caliente, bolsas de agua caliente u otros objetos de calefacción directa sobre la piel, puede quemarse si su sensibilidad está disminuida.
  14. Evite aplicar medicamentos irritantes, especialmente tintura de yodo y los preparados comerciales para extirpar callos y “juanetes”.
  15. Si desea realizar caminatas extensas, deberá lavarse muy bien la piel. No dejar agua jabonosa entre los pliegues de los dedos.
  16. NUNCA AUTOMEDICARSE NI TRATARSE LAS HERIDAS POR USTED MISMO. Todo esto se puede resumir en observar, proteger y cuidar, que, en definitiva, va dirigido a prevenir la aparición en los pies de lesiones, cuyas consecuencias pueden fatales.
Dr.AbrahamSolis
Ponte en Contacto

Ubicación

ASV

Barrio de Tlaxcala #116
Fraccionamiento San Pedro, C.P. 78178
San Luis Potosí, S.L.P.

(444) 254 93 33

dr.asolisv@gmail.com